¡A DERROTAR EL ABUSO SEXUAL INFANTIL!

Esta es una Opinión

Opinión por: Deys Yamina Conde Madera - Directora Académica CEC Faro de Luz

 

Para derrotar este flagelo es necesario una buena educación para la sexualidad fundamentada en principios bíblicos donde padres y maestros fortalezcan el carácter de los niños a través de acciones como: educar en la prevención, expresar afecto, desarrollar la autoestima y promover una buena comunicación.

Lamentablemente uno de los flagelos más aterradores de nuestra sociedad es el abuso sexual infantil. Según el informe anual de la UNICEF (2017), en Colombia el 86% de las víctimas de delitos sexuales son los niños, niñas y adolescentes. En el 2016 se reportaron en medicina legal 18.416 casos de abusos a menores, donde los agresores fueron personas cercanas como familiares, amigos y conocidos.

Esta cruda realidad manifiesta que existe un plan macabro del infierno para dañar a los niños en su sexualidad para robarles el futuro, creando confusión respecto a su identidad, valor y propósito. Las consecuencias del abuso sexual a corto, mediano y largo plazo son incalculables y desastrosas, tales son la depresión, culpa, agresividad, conductas autodestructivas, comportamiento antisocial, promiscuidad, problemas de orientación sexual o de identidad sexual, entre otros.      

Considero que una de las estrategias efectivas para derrotar este flagelo es una buena educación para la sexualidad fundamentada en principios bíblicos, donde padres y maestros fortalezcan el carácter de los niños a través de cuatro acciones: educar en la prevención, expresar afecto, desarrollar la autoestima y promover una buena comunicación.

Educar en la prevención

Está comprobado que una educación sexual a temprana edad disminuye la probabilidad de un abuso sexual. Este proceso debe desarrollarse con naturalidad y creatividad a través del juego, la lectura de cuentos infantiles, canciones y respuestas a inquietudes que surjan por parte de los niños en materia de sexualidad. Es necesario que los padres y maestros den información elemental, usen palabras sencillas, aconsejen sin infundir miedos y se aseguren de que el educando haya entendido la lección. 

Expresar afecto

Una de las necesidades básicas de todo niño es sentirse amado y valorado. Como padres y maestros diariamente debemos llenarlos de palabras y expresiones de afecto y afirmación para hacer de ellos niños más seguros. La mayoría de las víctimas de abuso sexual son niños solos y débiles emocionalmente, expuestos a ser engañados por “falsos afectos”.  

Desarrollar la autoestima

Promover en los niños, niñas y adolescentes el amor y el cuidado de su cuerpo entendiendo que ellos son creación de Dios, que su cuerpo es una casa donde Él habita, que son valiosos y nadie puede tocar sus partes privadas. Es necesario enseñarles a las niñas a ser sabias y ágiles para enfrentar situaciones incómodas o de abuso; rompiendo así el estereotipo social de la mujer débil e indefensa.  La feminidad no tiene relación con la debilidad. De igual manera, romper el cliché de que para ser un verdadero hombre es necesario usar la fuerza y la violencia. La mayoría de los jóvenes abusadores lo que en realidad buscaban es probar su hombría a través del abuso sexual. 

Promover una buena comunicación

Una de las tácticas que utilizan los abusadores es persuadir a sus víctimas infantiles a “guardar el secreto”; por esta razón los padres y maestros debemos cultivar ambientes de confianza y seguridad, promover una buena comunicación con los niñas, niños y adolescentes; asimismo motivarlos a que cuenten lo que les preocupa acerca de cualquier tema, escucharlos e interesarse en sus asuntos.       

Proverbios 31:9 hace un llamado a actuar a favor de los indefensos y es hora de hacerlo a favor de nuestros niños, niñas y adolescentes, derrotando el abuso sexual infantil, esforzándonos por tener hogares y escuelas que cultiven el amor y una buena formación sexual basada en principios bíblicos.