¡ADMINISTRADORES DE LA CREACIÓN, NO DUEÑOS!

Esta es una Opinión

La actual crisis ambiental que está viviendo la amazonía, es solo una escena de la lamentable historia de desastres naturales ocurridos alrededor del mundo.

A propósito de la alerta mundial por la crisis ambiental en la selva amazónica, vale la pena reflexionar sobre la responsabilidad bíblica del hombre sobre la tierra. Y, además de unirnos a la campaña #PrayForAmazonas, un aporte trascendental de la escuela es formar una nueva generación de administradores de la creación. 

La actual crisis ambiental que está viviendo la amazonía, es solo una escena de la lamentable historia de desastres naturales ocurridos alrededor del mundo como resultado del uso inadecuado de los recursos naturales por parte del hombre como la deforestación, la contaminación, la extinción de especies, entre otras prácticas. Esta realidad se conecta directamente con nuestros hábitos de consumo y en profundidad con la visión que tenemos de la relación del hombre con la naturaleza. La palabra de Dios brinda una visión que posiciona al hombre como un administrador o mayordomo ambiental, responsable de representar a Dios en la tierra para ejercer señorío con sabiduría, cuidado, amor y justicia.

La sobreexplotación de los recursos naturales por parte del ser humano a través de la historia es consecuencia de la visión errada de considerar que el ser humano es dueño de la creación y que tiene el derecho de dominar la tierra para su bienestar. La palabra de Dios nos da una perspectiva diferente que ayuda a mantener una relación armónica y sustentable entre el hombre y la naturaleza. En génesis 1:28, Dios bendijo al ser humano con estas palabras “Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. (RV 1960). Los términos originales de sojuzgar y señorear en hebrero no conllevan a una acción de dominio y explotación agresiva como muchos interpretan; esta hace referencia a un acto de amor y confianza de Dios de comisionar al hombre el cuidado de su creación, dejando en sus manos la Tierra, para que “la cultivara y la cuidara" (Génesis 2:15);  porque al ser hecho a su imagen y semejanza, éste sería capaz de pensar, elegir, crear, amar, preservar, construir, respetar  y ejercer un dominio amoroso.

En consecuencia, la palabra dominio no indica que somos dueños y tenemos poder absoluto, sino más bien un encargo divino de ser un mayordomo o administrador ambiental. Esto implica que somos responsables de los recursos naturales y Dios nos pedirá cuenta del uso que hagamos de ellos.

Romanos 8:19 expresa que “La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de Dios”, esto es un llamado a ser conscientes de nuestra posición de mayordomos en la tierra, arrepentirnos del derroche de recursos, la polución, la destrucción desenfrenada y reconciliarnos con la tierra promoviendo acciones de cuidado y buena administración de los recursos naturales para que toda la creación sea liberada de la corrupción que la esclaviza” Rom 8:21.

En medio de la crisis en el Amazonas, además de unirnos en oración a la campaña #PrayforAmazonas, un aporte trascendental de la escuela es formar una nueva generación que aprenda a actuar con responsabilidad ambiental  en todos los ámbitos de su vida y se conviertan en verdaderos mayordomos o administradores de la creación promoviendo en ellos la cultura de ahorro de agua y energía; reciclar, cuidar los arboles; participar en la promoción de políticas públicas en beneficio del cuidado de la tierra, financiar iniciativas ambientales, comprar y consumir con inteligencia ambiental.